SANTO DOMINGO.- Generalmente la gente se queja de que cuando hay asomo de incrementos en algunos costos, los precios de los artículos suben de inmediato, mientras que cuando se producen reducciones, los precios no bajan o lo hacen muy lentamente y en proporciones muy reducidas.
Las explicaciones no convencen a los consumidores, porque siempre son los más perjudicados, pero tienen su lógica desde el punto de vista de los comerciantes. Para comprender mejor el problema está el siguiente ejemplo: Una empresa compra 100,000 neveras a razón de RD$8,000 cada una para venderlas a RD$10,000 y así obtener una rentabilidad bruta de RD$2,000 por cada nevera. El pedido le costó RD$800 millones y espera vender las neveras en un período de seis meses. Al cabo de tres meses se producen aumentos en los precios de fábrica y las neveras nuevas ahora cuestan RD$12,000. La empresa tiene 60,000 neveras en almacenes, pero al enterarse del aumento incrementó el precio de venta de RD$10,000 a RD$15,000, aun cuando las compró a RD$8,000.
Los consumidores se preguntarán ¿por qué aumentaron los precios de las neveras en un 50%? Eso es una injusticia. En tanto el empresario lo que está es preparándoce, porque al cabo de los seis meses, cuando venda todas las neveras y haga un nuevo pedido de 100,000 más, tendrá que buscar un capital de RD$1,200 millones, en lugar de los RD$800 millones iniciales. Si no aumenta el precio de las neveras que estaban en almacén y que compró más baratas, luego no tendrá capital suficiente para reabastecerse del producto y además no habrá obtenido ganacias, sino pérdidas.
¿Y si bajan de precio? En el caso inverso, se puede dar la situación de que el comerciante compró las neveras a razón de RD$12,000 cada una con una inversión de RD$1,200 millones, para venderlas a RD$15,000 en un período de seis meses, pero cuando aún le queda el 60% de inventario se produce una reducción en los precios de las neveras a razón de RD$8,000 para compra al por mayor.
Sin embargo, el comerciante no dispuso la rebaja de las neveras de RD$15,000 a RD$10,000, sino que las mantuvo al mismo precio. Otra vez la queja de los consumidores que dicen, si bajó el precio de fábrica de las neveras, ¿por qué no aplican la rebaja? Lo que ocurre es que el comerciante todavía tiene un inventario de 60,000 neveras en almacén que compró a RD$12,000, no a RD$8,000 y si aplica la rebaja de precios, estaría perdiendo la totalidad de la proyección de ganancias y encima de eso perdería capital, lo cual lo llevaría a la quiebra.
Para evitar esto y al mismo tiempo aplicar la rebaja, el vendedor debe esperar que se le agote todo su inverntario (en este caso tres a cuatro meses) para luego hacer un nuevo pedido y ofertar el producto a menor precio. En forma adicional está el hecho de que los comerciantes nunca aplican las rebajas en proporciones similares a la reducción de sus costos, pues siempre se cuidan de cualquier eventualidad inesperada.
El ejemplo anterior está planteado para que sea más fácil de entender, aunque en términos reales los inventarios no tardan seis meses, además de que los comerciantes no compran de contado, sino a crédito y las mercancías no sufren aumentos o reducciones de precios en proporciones tan amplias, sino en porcentajes menores.
Otros factores
Además de evitar la pérdida de capital por mantener un inventario que se compró más caro cuando se registró la reducción de precios, están los costos adicionales que debe cubrir el empresario y que se aplican a los precios de los productos que ofrece. Están los casos de aumentos salariales de sus empleados, o la aplicación, en el caso dominicano, del seguro familiar de salud, que implica un aporte de los empleadores equivalente al 6.4% del salario de sus trabajadores, que por su puesto, es un costo que se carga a los bienes y servicios que produce y comercializa, lo cual evitaría cualquier reducción de precios en condiciones similares.
El dólar es otro referente de precios que no se aplica en proporciones similares cuando baja, debido a que se trata de una moneda de cotizaciones en constante movimiento, hoy puede estar bajo y estable, pero cualquier acontecimiento inesperado hace que veríe y entonces los comerciantes, importadores e industriales se aseguran de cuidarse ante cualquier eventualidad.