SANTO DOMINGO.- En el 2005, a Augusto Valdivia se le ocurrió que la fotografía podía enriquecerse con el punto de vista de los artistas plásticos. Entonces creó el proyecto Prisma, que reunió a 12 figuras de la plástica en una exposición aquel año.La idea se repite, esta vez en el marco de Photoimagen 2008 y con el respaldo de la Secretaría de Estado de Cultura (SEC), la cual ha hecho, en palabras del propio Valdivia, “que este evento este año sea mucho más brillante”.
El resultado está a la vista en la sala de arte Ramón Oviedo de la SEC. Se trata de la exposición colectiva “De la Plástica a la Fotografía”, en la cual 20 creadores plásticos experimentan en una técnica poco habitual para ellos y contribuyen a despejar las dudas acerca del mérito artístico de la fotografía.
Es que, aunque parezca mentira, algunos siguen discutiendo si merecen los fotógrafos el título de artistas.
La discusión no es nueva. Inició hace varias décadas, testimonia Gabino Rosario, director de la sala de arte Ramón Oviedo, quien cuenta que en la década de 1970 los miembros del Colegio Dominicano de Artistas Plásticos ya estaban enfrascados en la disputa.
Para Rosario, existe un vínculo indisoluble entre plástica y fotografía. Muchos artistas del pincel experimentan con las condiciones de iluminación para poder plasmar sus pinturas, mientras que otros emplean las fotos en instalaciones.
“Son artes visuales y el artista es uno solo, la sensibilidad es una sola, los criterios compositivos, los conceptos de color... sencillamente apelas a un medio o al otro”, expresa.
Expresiones hermanas
“Desde el momento en que se inventa la fotografía hay esta vocación de mezclarla con las artes plásticas”. La expresión corresponde al argentino Marcelo Ferder, quien participa en la exposición con la instalación “Recuerdos de Güibia”, un comentario irónico sobre la degradación en que se encuentra la playa de la Capital.
Señala que la hermandad entre plástica y fotografía tiene historia: los primeros fotógrafos eran pintores y grabadores, y el impresionismo nació como respuesta de la plástica al surgimiento de la fotografía.
A decir de Ferder, contra la fotografía pesan varios prejuicios. Algunos compradores la consideran fortuita y efímera; entienden que su valor no aumenta con el paso del tiempo y que, por tanto, no constituye una inversión redituable. Pasan por alto que el arte no se mide en función del soporte que emplea ni de su duración.
Uno de los objetivos del proyecto Prisma es invitar a los consumidores de las artes plásticas a que se acerquen a la fotografía. Prisma es definida por su director, Augusto Valdivia, como un proyecto de animación sociocultural que promueve la fotografía como medio de expresión artística, utilizando las demás formas del arte como soporte conceptual con el fin de aportar nuevas ideas.
Convergencia de medios
Hoy día, las distintas manifestaciones del arte no se excluyen entre sí; convergen y se unen para fortalecer los conceptos. Una instalación puede incluir fotografía, pintura o escultura y, gracias a los avances informáticos que permiten manipular las imágenes, las posibilidades se amplían cada vez más.
Por eso, Ferder opina que pronto se cerrará la discusión “y todos los artistas se llamarán artistas visuales y será una sola cosa”.
Teniendo a su disposición variados recursos y multiplicidad de medios, será difícil que un artista se identifique con una sola técnica.
En conclusión, el medio o soporte no hace al artista, como expresa Faustino Pérez en el material informativo de la exposición: “...Si el sujeto no tiene sensibilidad, podrá contar con el tronco de madera más fina, o con el lienzo de lino más puro, o el papel de dibujo más logrado, el barro de mayor calidad, o bien, con la cámara más sofisticada de fotografía o de video... y no será capaz de lograr hacer nada que pueda ser considerado y catalogable con categoría artística”.