SANTO DOMINGO.- El cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez afirmó que el Papa Benedicto XVI, quien llegó ayer al Brasil para inaugurar la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano (Celam), tiene un gran conocimiento de la realidad de América Latina y valoró esta visita como un acontecimiento trascendental para los pueblos del continente.
Ante los enormes desafíos que afronta Latinoamérica, entre ellos la violencia, narcotráfico, desigualdad, pobreza, marginación social y el avance de las sectas protestantes, el Papa llega para que estas tierras sigan siendo el “continente de la esperanza”, explicó el Arzobispo de Santo Domingo.
Entrevistado por Miguel Franjul, conductor del programa Fe y Acontecer, el cardenal López Rodríguez señaló que la importancia de la presencia del Papa y de la Conferencia del Celam es que, a diferencia de otros continentes, los obispos latinoamericanos han ejercido un magisterio completo, auténtico y fiel a Roma, y han recibido todo el apoyo de los anteriores Papas.
El purpurado dijo que Benedicto XVI no es un Papa ajeno a la realidad de los pueblos latinoamericanos, ya que como cardenal visitó muchas veces la región y participó en muchos eventos. “Ha estado en varios países, como prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe, y orientando, reorientando y animando el movimiento eclesial”, agregó.
Integración
Refirió que el Papa trae un mensaje cristiano, especialmente basado en la transmisión de la fe a los hijos, pero además tiene una gran preocupación por la familia, porque en ella se está jugando el destino de la humanidad. “El Papa trae un mensaje de justicia, paz y reconciliación, que abre la posibilidad para que América Latina pueda avanzar hacia una verdadera integración de sus pueblos”, precisó López Rodríguez.
Destacó que con la presencia del Papa y la V Conferencia de Aparecida será reforzada la identidad cristiana del hemisferio, “al promover el respeto por la vida, desde su concepción hasta su natural declinación, como exigencia propia de la naturaleza humana”.
Desde el punto de vista eclesial, América Latina cuenta con comunidades vivas, hay un laicado católico maduro, sabiamente orientado por obispos locales, y está creciendo el número de seminaristas y de sacerdotes, indicó López Rodríguez.
El Arzobispo de Santo Domingo precisó que “justamente los discípulos y los misioneros marcaron el contenido doctrinal de la evangelización de América Latina, y ese es el tema de la Conferencia”. Explicó que la Iglesia se desarrolla en un contexto geográfico, social, económico y político muy concreto y determinado, con gravísimos problemas por resolver.