Madrid.- La llegada de inmigrantes a España se reducirá durante los próximos diez años, contribuyendo a estabilizar el crecimiento poblacional del país, según reveló ayer el Instituto Nacional de Estadística.
El estudio, basado en predicciones, reveló que el flujo migratorio pasará del máximo histórico de 958.000 extranjeros anuales registrados en 2007 a 345.000, en 2012.
La agencia de datos señaló que hasta 2019, la entrada de inmigrantes se podría estabilizar en torno a las 400.000 personas al año.
Con estos datos, el INE predijo que la población total en España aumentará en 1,1 millones de habitantes durante la próxima década hasta rozar los 47 millones de personas, de los que el 12% seguirán siendo inmigrantes.
El incremento previsto sería mucho menor que el registrado en el periodo 2002-2008, cuando, según el INE, la inmigración representó hasta el 92,8% del aumento poblacional de 4,1 millones de personas en el país ibérico.