Santo Domingo.- La diferencia de salarios en función del género es todavía una asignatura pendiente para la sociedad dominicana. Aunque es mayor la cantidad de mujeres que se gradúan en las universidades, sus ingresos son menores, problema relacionado por expertos a la falta de igualdad y de desarrollo en el país.
Por ejemplo. Si se suma la cantidad de personas graduadas este año por la Universidad Autónoma (UASD), la Tecnológica de Santiago (UTESA), la Católica Santo Domingo (UCSD) y el Instituto Tecnológico (INTEC) se obtiene un promedio de 2,815 personas.
De estas, 936 fueron hombres y 1,879 mujeres. En promedio, 33.3% frente a un 66.7%. Casi dos mujeres graduadas por cada hombre.
En los honores el caso es también similar pues en las tres últimas universidades el género femenino dobló la cantidad de honores obtenidos frente al masculino. Es decir, 112 frente 56.
Sin embargo, las evidencias de dedicación e interés en los estudios no se traducen al campo laboral.
Estadísticas extraídas del reporte de salarios cotizados según el sexo, contenidos en el último informe de la Superintendencia de Pensiones (Sipen), muestran una diferencia de un 7% entre los salarios de ambos sexos, que alcanzó 8% en el 2003, con periodos intermedios de crecimiento.
Cifras del mismo reporte indican que del total de cotizantes (personas que trabajan) en el sistema de pensiones el 57% (577,467) eran hombres y el 43% (441,961) mujeres. Es decir, los hobres tienen más trabajo que las mujeres. Causas “La raíz del problema está en que muchas mujeres aún siguen teniendo más participación en actividades de servicios y manufactura. Siguen trabajando en su mayoría en bares, en actividades turísticas y domésticas y todavía muchas se encuentran en el sector informal. Por eso no cotizan,” apunta Magalys Pineda, socióloga, educadora y directora ejecutiva del Centro de Investigación para la Investigación Femenina (Cipaf).
La especialista explica que aunque el área de finanzas ha experimentado en años recientes hay más presencia femenina en carreras tradicionales como educación donde el 95% son mujeres.
Atribuye la diferencia de salarios a la falta de políticas públicas definidas en materia de mercado de trabajo que además se traduzcan en programas efectivos que rompan con la desigualdad de género.
“Hacen falta más programas de orientación vocacional temprana, más tandas de educación donde los niños almuercen en las escuelas para que las madres tengan más libertad de trabajar.
Finalmente, hace falta más actividad para disminuir la diferencia de salarios por parte de la Secretaria de Trabajo, prohibida por la Constitución de la República”, dice Pineda.
Problema regional
Un estudio reciente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) detalla que comparados por ingresos los hombres ganan un 10%más , y por edad, 17%.
IGUALDAD DE GÉNERO
SIGNO DE DESARROLLO: A fiinales de la semana pasada el Foro Económico Mundial publicó un informe sobre la equidad de género.
Diez países fueron seleccionados y de éstos 4 pertencen a países nórdicos, donde las mujeres tienen pleno empleo.
“Da la coincidencia que Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia son países que han tenido un buen índice de desarrollo humano durante los últimos 20 años, lo que evidencia que sí existe una relación entre el desarrollo de un país y la igualdad de género”, explica Magaly Pineda, directora ejecutiva del Cipaf.